Descarga Música Cristiana

sábado, 26 de febrero de 2011

CONFUSION ACERCA DE OIR LA VOZ DE DIOS

 
¡Casi toda confusión acerca de oír la voz de Dios
viene de confiar en nuestro propio entendimiento humano! 
 
Hay mucha confusión en la iglesia hoy con respecto a oír y conocer la voz de Dios. A dondequiera que vas, las personas están diciendo, "El Señor me dijo…" "El Señor dijo…" ¡Pero muy poco de lo que oyes de ellos es verdaderamente de Dios! 

En cambio, meditan. Aclaran su mente, poniéndola neutral, y llegan a ser pasivos. ¡Y esa mente vacía y pasiva es fácilmente manipulada por la carne y el diablo! ¡Es tierra fértil para que Satanás entre y susurre cualquier cosa! 

Cuando tales cristianos perezosos oyen una palabra, no la prueban por el Espíritu de Dios o su Palabra. No han aprendido a conocer su voz - ¡y piensan que todo lo que estalla en su mente es de Dios! 

Nuestro entendimiento humano puede venir a nosotros como un ángel de luz, hablando clara y fluidamente. ¡Pero es nuestra carne - un fingidor de la voz de Dios! 

La Biblia nos da un ejemplo claro de este tipo de pensamiento en 2 Reyes 7, cuando la palabra del Señor vino a Eliseo en la hambrienta y herida Samaria. Toda la comida y el agua se habían terminado. Las cosas se habían puesto tan desesperadas que dos madres se habían vuelto caníbales, ¡acordando comer el hijo de cada una! 

Entonces Eliseo se puso en pie y profetizó ante el rey y el pueblo: "Mañana por este tiempo una medida de harina fina será vendida por un siclo, y dos medidas de cebada por un siclo, a las puertas de Samaria" (2 Reyes 7:1). 

¡Ésa era la voz de Dios! Pero la palabra fue demasiado asombrosa para el funcionario real que era guardián de la puerta de la ciudad. ¿Harina y cebada baratas? ¿Iban éstas a aparecer de la noche a la mañana, cuando no había nada en absoluto a la vista - incluso ni una taza de grano? 

La comprensión humana del guardia se elevó - y dijo burlonamente: "Mira, si el Señor hiciera ventanas en el cielo, ¿esta cosa podría ser?" (Versículo 2). En otras palabras, "La única manera que esta profecía pueda cumplirse es si Dios abre los cielos y literalmente llueva grano sobre nosotros. ¡Es totalmente imposible!" 

A menudo, cuando Dios nos habla, su palabra para nosotros es tan maravillosa, increíble y llena de vida que ¡no podemos aceptarla! Así que nuestra carne - nuestra comprensión humana – se levanta y asume una voz. En lugar de simplemente descansar y confiar en su palabra, comenzamos a apoyarnos en nuestro propio pensamiento. Nos preguntamos, "¿Cómo puede suceder esto? ¡Sería humanamente imposible!" De repente, hemos construido parámetros para Dios - ¡lo cercamos con seto por todos lados! 

Amado, ¡nuestra comprensión humana siempre limita Dios! Dios le dijo a la anciana Sara que tendría un hijo y llegaría a ser madre de muchas naciones. ¡Qué increíble y gloriosa palabra! Pero la comprensión humana de Sara rápidamente se levantó y dijo: "¿Yo, una madre a los 100 años? Porque, mi útero está muerto. Mi marido es un hombre viejo. ¡Es imposible!" ¡Ella se rió de pensarlo! 

¿Alguna vez Dios le ha dicho algo que parecía tan imposible como eso? ¿Le creyó, confiando en el resultado en su tiempo y manera? ¿O se rió de esa idea, apoyándose en su propia comprensión y mirando las circunstancias en lugar de confiar en su Palabra? 

Querido santo, ¡tienes que volver y creer lo que Dios te ha dicho! No debes perder su palabra para ti - ¡aquello que una vez habló vida a tu corazón! Dios es aún más grande que la promesa que te hizo. ¡Él es más capaz que cualquier cosa que hayas oído aún! 

De hecho, ¡es su placer abrir las ventanas de los cielos a sus santos! Él está en el negocio de enviar milagros, haciendo lo imposible. "Probadme ahora en esto… si no abriré las ventanas de los cielos, y derramaré bendición hasta que sobreabunde" (Malaquías 3:10). 

0 comentarios: