miércoles, 5 de octubre de 2011

BENDICIONES DEL SUMO SACERDOTE PARTE 2

 
En el Antiguo Testamento se hace mención de dos Sacerdocios -
El Aaronico y el de Melquisedec



Sabemos que Aarón, el sumo sacerdote, era de la tribu de Leví. Pero Melquisedec (quien se nos presenta en Génesis 4.18-19) fue una figura mucho más misteriosa. Los estudiosos de la Biblia saben muy poco acerca de él, y ha habido muchas conjeturas acerca de quien fue. Esta es la situación en la que se nos presenta el sumo sacerdote Melquisedec: 

El libro de Génesis nos dice que Sodoma y Gomorra, las ciudades donde Lot, el sobrino de Abraham vivía, fueron atacadas por un ejército confederado constituido por muchos reinos. Este ejército había tomado por botín los alimentos de la ciudad y otras provisiones, y había llevado cautivos a muchos de los habitantes, incluido Lot y su familia. 

Abraham, dirigido por Dios, tomo un pequeño ejército de 318 hombres y derrotó a esta confederación de saqueadores: "Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente." (Génesis 14.16).

Aquí tenemos el escenario: Abraham había obtenido una increíble victoria, derrotando al ejército confederado en su totalidad. Ahora regresaba a casa después de la batalla. En el camino, se encuentra con el sumo sacerdote Melquisedec, Rey de Salem, que salió a recibir a Abraham y, "...sacó pan y vino..." (v.18). 

Hebreos nos dice lo siguiente acerca de del sumo sacerdote: "Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio ni días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre" (Hebreos 7.1-3). 

Esto suena como a un super - humano. No tena principio ni fin - lo cual significa que tendría que haber sido Dios! No obstante, yo creo que Melquisedec es un hombre de carne y hueso que sirve como un tipo de Cristo. 

Como nos lo dice el escritor de Hebreos, el nombre Melquisedec significa "Rey de Justicia," y su título, "Rey de Salem," significa "Rey de Paz". Aparentemente Dios puso su mano sobre este hombre, y lo ungió para ser sumo sacerdote de Salem, una ciudad afectuosamente llamada como la "Ciudad de Paz." 

La frase "sin padre o madre", significa simplemente que Melquisedec no tenía un linaje sacerdotal, como lo deban tener los sacerdotes que vemos en levítico. "Sin descendencia", significa "sin genealogía sacerdotal." El no provenía de una "generación de sacerdotes" como Aarón. Más bien, había sido divinamente señalado por Dios para ser sacerdote.

El escritor de Hebreos también nos dice que Melquisedec fue "hecho semejante al Hijo de Dios" - lo cual significa que fue hecho como Jesús, en que no tenía genealogía sacerdotal: "...nuestro Señor vino de la tribu de Juda, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio."(Hebreos 7.14).

José, el padre de Jesús, no era sacerdote; no tenía una línea genealógica fuera de la tribu de Juda, por la cual hubieran descendido los sacerdotes levíticos. De esta forma, podemos apreciar que Melquisedec fue un símbolo del sacerdocio de Jesús. Este sumo sacerdote terrenal fue hecho un tipo de nuestro Sumo Sacerdote en gloria - Jesús, Rey de justicia y Rey de paz! 

Abraham pagó diezmos a Melquisedec de todo el botín que había tomado de los ejércitos derrotados. La Escritura nos dice que en seguida, el sumo sacerdote lo bendijo: "y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abraham del Dios Altísimo..." (Génesis 14.19).

Esta es una bella semejanza del verdadero ministerio de Jesús nuestro Sumo Sacerdote. Como puedes ver, era el trabajo y privilegio del sumo sacerdote, el venir de la presencia del Santo de los Santos y bendecir a la gente. El Señor dio ordenes a Moisés:

"Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. (Números 6.23-26). En otras palabras: Después que el sumo sacerdote ha llevado la sangre a donde se encuentra el Santo de los santos, la ha rociado en el propiciatorio y ha mecido el incienso, entonces saldrá frente a la gente del pueblo y los bendecirá.

Este es el acto final de la secuencia del ministerio del sumo sacerdote. Tenía que venir directamente de la presencia del Santo de los santos, alzar sus manos y bendecir a la gente con la bendición que Dios le había dado!

Este es el ministerio eterno de nuestro Sumo Sacerdote por ordenes de Dios. Nuestro Sumo Sacerdote Jesús, dice, "Yo te cubriré con mi sangre. Yo intercederé por ti ante el Padre. Y vendré, y te bendeciré!"

Es importante entender que las bendiciones que Jesús nos concede, no son temporales, sino espirituales: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo" (Efesios 1.3).

En el Antiguo Testamento, las bendiciones del sumo sacerdote eran temporales. Dios prometió bendecir cosechas, ganados, ciudades y todas las actividades de la gente. Todo era material, sin dimensión espiritual, como la tenemos ahora - porque el velo aun no había sido rasgado en dos. Y como ahora caminamos en un reino espiritual, las bendiciones que recibimos son de carácter espiritual también.

Te podrás preguntar, "Acaso Dios no nos bendice con bendiciones materiales?" Si, a veces Dios nos bendice con cosas materiales - pero sólo cuando tendrán consecuencias espirituales! Cualquier bendición material que pueda apartar tu corazón de Jesús, puede ser quitada rápidamente.

Tristemente, muchos creyentes piensan en las bendiciones de Dios sólo en términos de cosas materiales. Ellos oran, "Señor, pon tus bendiciones sobre mi. Lléname de tus beneficios!" Pero internamente están pensando, "Quiero un auto más nuevo, un departamento bonito, mejores muebles, más dinero en mi cuenta del banco, etc." 

El Señor tiene cuidado de sus hijos. El nos dijo que primeramente lo buscáramos a El, y que todas las demás necesidades elementales para subsistir, serán provistas. Con todo, las bendiciones de Cristo para nosotros son espirituales principalmente! 

Cuando el sacerdote del Antiguo Testamento profería esta bendición a la gente, no era sólo un deseo para ellos. El sacerdote no decía "Te deseo paz, deseo que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti .." No - las bendiciones eran respaldadas por todo el poder de Dios!

"Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré" (Números 6.27). Esto significa que, "El sacerdote hablará con toda la autoridad de mi Nombre - y yo lo enalteceré. Esta bendición tendrá todo el poder de mi Divinidad tras ella!"

Asimismo, cuando Jesús nuestro Sumo Sacerdote bendice, no solamente nos desea un bien. El pronuncia su bendición con autoridad - y se cumple!