Descarga Música Cristiana

lunes, 3 de noviembre de 2014

HASTA PRONTO HERMANO EDUARDO


Foto tomada el primer culto en Casa Grande - Calle Trujillo 77, en el mes de Julio. Aquí vemos a nuestro hermano Eduardo Coronel con su sonrisa característica. Le agradecemos a Dios por la bendición de haberle conocido y confiamos por la esperanza en Cristo que el Señor le tiene en su gloria. Aguardamos la resurrección de los muertos cuando el Señor nos llame a los cielos a reunirnos con El. Allí nos volveremos a ver! Paz y consuelo para todos sus familiares y amigos.


Se hizo servicio el sábado 2 por la noche y el domingo 3 del presente por la mañana, el sepelio fue en la tarde en el cementerio de Casa Grande.




Agradecemos a los pastores de otras congregaciones que acompañaron también a la familia.



jueves, 30 de octubre de 2014

¿DIOS HABLA A ESTA GENERACIÓN?


Permítanme compartir con ustedes dónde estoy en mi vida y ministerio

He estado preguntándole al Señor si es posible hoy, en este tiempo de gracia, vivir como él lo hizo. ¿Podemos estar totalmente dependientes en la voz del Padre de la gloria? ¿Es posible oír su dirección para nuestras vidas día a día, momento a momento? ¿Hay tal caminar para nosotros, para que también podamos decir, "hablo solamente lo que escucho del Señor, y hago sólo lo que le veo hacer?"

Conozco el gozo que viene de estar encerrado a solas con Cristo. Viene de adorarle, ministrarle a él, esperar que él revele su corazón. Llamo este tiempo alimentando a Jesús. Me siento en su presencia, escuchando por su voz quieta y queda. Y él me habla, enseñándome, ministrándome por su Espíritu Santo, mostrándome cosas que nunca podría aprender de un libro o persona. Su verdad toma vida en mi espíritu. Y mi corazón salta dentro de mí.

Claro, que no he logrado todo, aun me falta. Este tipo de experiencia ocasional todavía no ha llegado a ser un estilo de vida para mí. Así que, le he estado preguntando al Señor, ¿es posible la vida totalmente dependiente? ¿O es simplemente una ilusión? ¿Estoy soñando con algo que es imposible cumplir?"

Creo que la mayoría de nosotros vivimos por debajo de los privilegios que tenemos como hijos de Dios. Por ejemplo, leo de Elías que estaba de pie ante el Señor oyendo su voz. Leo de Jeremías de pies en la presencia de Dios, oyendo su consejo. Él clama, "¿Quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó Su palabra? ¿Quién estuvo atento a Su palabra, y la oyó?" (Jeremías 23:18). Leo un lamento similar de Isaías: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda" (Isaías 30:21).

¿Por qué Dios no hablaría en nuestra generación, cuándo hay tanto miedo e incertidumbre? El mundo está en confusión, buscando respuestas. ¿Por qué el Señor estaría callado ahora, cuándo necesitamos oír su voz más que nunca? Trágicamente, muchos ministros hoy predican sermones sin vida. Sus mensajes ni convencen de pecado ni responden a los profundos lamentos del corazón. Esto es absolutamente criminal. Filosofías vacías desparramadas en un tiempo de gran hambre sólo causarán un dolor mayor en los oidores.

Juan el Bautista enseñó, "El que tiene la esposa es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido" (Juan 3:29). El significado griego literal traduce, "El amigo del novio, que mora y continúa con él." Juan el Bautista estaba diciendo a sus discípulos, "he oído la voz del novio. Y ha llegado a ser mi más grande gozo. Su sonido llena mi alma. ¿Cómo pude oír su voz? Estando de pie cerca de él, escuchándole expresar de su corazón."

Puede preguntarse: ¿cómo aprendió Juan el sonido de la voz de Jesús? Hasta donde sabemos, los dos sólo tuvieron un encuentro cara a cara, en el bautismo de Cristo. Y ése fue un intercambio muy breve, consistiendo sólo de pocas palabras.


Juan aprendió a oír la voz del Señor como Jesús hizo: solo en el desierto. Este hombre se había aislado en el desierto a una edad muy temprana. No se permitía ningún placer de este mundo, incluyendo deliciosas comidas, una cama suave o incluso ropas cómodas. No tuvo ningún maestro, ni mentores, ni libros. Durante esos años solo, Juan tuvo compañerismo con el Señor. Y todo ese tiempo estaba siendo enseñado por el Espíritu para oír la quieta y queda voz de Dios. Sí, Cristo habló con Juan incluso antes de que él fuera encarnado.

ACTIVIDADES POR ACCIÓN DE GRACIAS - TALARA



TODOS LOS PASTORES E IGLESIAS PARTICIPARÁN EN LA MARCHA POR LA PAZ HOY 30 DE OCTUBRE A PARTIR DE LAS 3:00PM, VESTIREMOS DE BLANCO EN LA PARTE SUPERIOR. LLEVEN PANCARTAS CON TEMAS DE FAMILIA, MATRIMONIO, NO AL HALOWEEN, PAZ DE CRISTO, TEXTOS BIBLICOS, TODOS EXALTANDO A DIOS. NO LLEVAREMOS CARTELES O AFICHES NI BANDEROLAS QUE NOS DISTINGAN DENOMINACIONALMENTE. TODOS JUNTOS COMO UN SOLO CUERPO. TODOS LOS PASTORES ENCABEZARAN LA MARCHA. NO FALTES, ERES CRISTIANO VEN!

EL DIA 31 DE OCTUBRE TODAS LAS IGLESIAS DE LA PROVINCIA DE TALARA CERRAREMOS NUESTROS LOCALES Y NOS CONGREGAREMOS JUNTOS AL GRAN CULTO DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LA PROVINCIA EN LA PLAZA DE ARMAS, A INICIAR A LAS 8:30PM NO FALTES. ERES CRISTIANO VEN TE ESPERAMOS!

LA COMISIÓN.

TOMANDO LAS PALABRAS DEL PADRE


Jesús pasó tiempo diariamente con el Padre

Fue durante estas horas a solas con el Padre que Cristo oyó su voz hablar. De hecho, Jesús recibió cada palabra de aliento, cada advertencia profética, mientras estaba en oración. Él hacia peticiones al Padre, le adoró, y se sometió su voluntad. Y después de cada milagro, cada enseñanza, cada enfrentamiento con un Fariseo, Jesús se apuraba para tener compañerismo con su Padre.

Vemos este tipo de devoción en Mateo 14. Jesús acababa de recibir noticias de la muerte de Juan el Bautista. "Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado (Mateo 14:13). (Me pregunto si fue al mismo desierto dónde Juan había pasado años en meditación y preparación para el ministerio.)

Jesús estaba allí solo, orando y profundamente afligido por la muerte de Juan. Juan había sido un amigo querido, así como un profeta respetado de Dios. Ahora, mientras Cristo confraternizaba con el Señor, le pidió y recibió gracia. Y, allí en el desierto, encerrado con su Padre, Jesús recibió dirección para el próximo día.

Así que, ¿qué hizo Jesús en ese punto? Usted pensaría que él buscaría descansar o una comida tranquila. Quizás él reuniría a unos cuantos de sus discípulos más cercanos y recontaría los eventos del día. O, quizás deseaba ir a Betania, para ser rejuvenecido por la hospitalidad de la familia de María y Martha.

Jesús no hizo ninguna de estas cosas. La Escritura dice, "Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo" (14:23). Una vez más, Jesús se apresuró hacia el Padre. Él sabía que el único lugar para recuperarse estaba en la presencia del Padre.

Ahora, Jesús estaba totalmente consciente de las obras que vino a hacer en la tierra. Todas habían sido resaltadas en la Escritura: sanaría al enfermo y afligido, abriría los ojos del ciego, consolaría a los corazones destrozados, abriría las puertas de la prisión, libertaría a los cautivos, satisfaría el hambre y sed de las multitudes. Aún así, en su caminar diario, Jesús no hizo ninguna de estas cosas sin someterse primero al Padre. Aunque estas obras habían sido puestas ante él, siempre buscó la dirección de su Padre momento a momento.

La Escritura nos dice que en ocasiones Jesús sanaba "a todos los que le tocaban." Pero, otras veces, no sanaba debido a la incredulidad de las personas. ¿Cómo sabía Jesús cuándo sanar y cuándo no? Él tenía que oír la queda y quieta voz de su Padre, dándole una palabra de dirección. Y se gloriaba en oír la voz de su Padre.

Lo mismo es verdad en nuestro llamado. Sabemos todas las cosas que la Escritura requiere de nosotros: debemos amarnos unos a otros, orar sin cesar, ir por todo el mundo y hacer discípulos, estudiar para mostrarnos aprobados, caminar en rectitud, ministrar a los pobres, enfermos, necesitados y encarcelados. Pero, también debemos hacer ciertas cosas que no se mencionan en la Escritura. Enfrentamos ciertas necesidades en nuestro diario caminar, a través de crisis u otras situaciones urgentes. En tales momentos, necesitamos que la voz de nuestro Padre nos guíe, diciéndonos las cosas no resaltadas en sus mandamientos. Dicho simplemente, necesitamos oír la misma voz del Padre que Jesús oyó mientras estaba sobre la tierra.

Sabemos que Cristo tenía este tipo de intercambio con su Padre. Él dijo a sus discípulos, "Todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (Juan 15:15). También le dijo a los líderes religiosos, "(he) hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abrahán." (8:40) ¿Qué quiso decir Jesús con esta última frase? Él estaba diciéndoles a los maestros de Israel, "les he dado directamente la verdad desde el corazón de Dios. Abrahán no podía hacer eso."

Cristo estaba diciendo, "Ustedes viven una teología muerta. Estudian el pasado, honrando a su padre Abrahán, aprendiendo reglas y regulaciones para sus vidas. Pero lo que estoy hablándoles no es de alguna historia remota. Acabo de estar con el Padre. Él me dio lo que estoy predicándoles. Él me mostró lo que necesitaban oír."


Juan el Bautista testificó contra estos mismos líderes religiosos: "Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio" (Juan 3:32). Hoy, Jesús está hablándonos el mismo mensaje: "Están satisfechos escuchando sermones tomados de algún libro de referencia. Pero la Palabra que quiero darles es fresca."