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martes, 23 de junio de 2009

El Cuerpo


EL CUERPO, MIEMBRO DE CRISTO

Si mi cuerpo es templo de Dios y si mi cuerpo es miembro de Cristo, debo de respetarlo más.

La Palabra del Señor en Filipenses 3:17-19 dice: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal”.

En los últimos dias he venido enseñando acerca del uso del cuerpo, su relación con la unción del Espíritu Santo y la bendición de Dios. He dicho que Jesús sacrificó su cuerpo en la cruz del Calvario, que somos salvos por la ofrenda del cuerpo de Cristo, y que el Señor vive no en nuestra mente sino en nuestro cuerpo, porque nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Cuando hablamos de las personas cuyo dios es el vientre, debemos tener cuidado de no voltear a ver a los gorditos, porque hay delgados que comen como degenerados, pero su metabolismo les ayuda.

Hablando de aquellos para los cuales su dios es el vientre, hay dos extremos: Los que comen todo sin importarles, y por otro lado los que se cuidan haciendo ejercicios, comiendo bien y tomando vitaminas, pero no para el Señor sino para lucir su cuerpo y seducir con él.

En ocasiones les he dicho a muchos jóvenes que se nota cuando viene su luna de miel, porque sólo gimnasio y dietas son. Tener bien su cuerpo para entregarlo a su esposa o esposo está bien, pero ¿cuándo los motivó el Señor a hacerlo? ¡Nunca! Su motivo es la luna de miel, no Jesús. ¿Qué pasó con el señorío de Cristo? ¿Puede más una luna de miel o el miedo a la muerte, que el hecho que tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo y es para el Señor? ¿Quién es tu Señor? Si quieres tener bien tu cuerpo para las relaciones sexuales, entonces, el sexo es tu señor.

El motivo por el cual debemos tener bien nuestro cuerpo es porque en él habita el Señor Jesús; ese es el motivo correcto y por eso debemos mantenerlo lo más saludable que podamos.

En Filipenses 3:12-14 dice: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto, sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta, al premio supremo llamamiento de Dios en Cristo, Jesús”.

¿Cuántos tienen llamado del Señor? El problema no es el llamado, pero obtener el premio; todos debemos trabajar de manera de obtener el premio. Puedo tener llamado y no obtener el premio. Si no te interesa el premio, no te interesa terminar bien tu llamado. Si no me dan premio, no terminé bien mi llamado.
Nosotros, los llamados, tenemos el deber de mantener bien el cuerpo para cumplir el llamado y obtener el premio.

No hay nada que Dios nos prohíba comer, excepto sangre. Después de eso, todas las comidas no son prohibidas, por lo tanto, tú eliges qué comer. No quiere decir que ya no hay alimentos malos. Por ejemplo, Dios me ha dado apetito y estómago para digerir los alimentos, pero esto no quiere decir que debo de comer más de lo necesario. El cuerpo es para el señor Jesús y el señor Jesús para el cuerpo.

El cuerpo es miembro de Cristo. Cuando tocas a tu cuerpo, tocas a Cristo, porque el cuerpo es miembro de Cristo, no dice nuestra mente. Tenemos la mente de Cristo, pero no dice que es la mente la que pertenece a Él. Por esto, podríamos decir, como tratas a tu cuerpo, tratas a Cristo.

No está de más decirte que como uno trata a su mujer, así también trata su cuerpo, porque son una sola carne. Lo que le haga a mi mujer me lo hago a mí. Cada vez que tratas mal a tu esposa algo malo te ha de pasar a ti, porque lo que a ella le hacemos nos lo hacemos a nosotros.

En I Corintios 6:15 dice: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo”.

Más adelante en el verso 17 dice: “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con Él.
Si Pablo escribe: “¿O ignoráis que vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo?” ¿Le está escribiendo a cristianos o a pecadores? Cristianos. Este problema no es nuevo. Voy a decir algo que no es una afirmación, pero sí lo quiero dejar en tu mente: “¿si tu cuerpo es miembro de Cristo y le das tu cuerpo a una ramera, qué diría? ¿Acostaste a Cristo con una ramera? No lo quiero afirmar ni decir una herejía, pero la escritura así lo dice.

¿Cómo es posible que tomes el cuerpo de Cristo y se lo des a una ramera o alguien que no es tu marido? ¿No ves que le estás dando el cuerpo de Cristo a otra persona? Porque dice la Biblia que tú eres el cuerpo de Cristo. No debemos hacerlo. Si alguna vez alguien lo ha hecho, debe arrepentirse porque está en un serio problema.

No es ninguna religiosidad pedir que no andes enseñando el ombligo, no usar minifaldas o blusas cortas. La moda no es una cuestión de gustos, es cuestión de principios. Si el principio te dice que la puedes usar, entonces úsala. No hagas de tus gustos tus principios, porque tus gustos son demasiado débiles.

Yo ministro por todas partes y se ven unas cosas, que me pregunto: ¿Cómo puede ser posible? Entonces, encuentro el por qué Pablo escribió eso. Si mi cuerpo es templo de Dios y si mi cuerpo es miembro de Cristo, debo de respetarlo más. Eso no es religiosidad. Por otro lado, la Biblia es clara que tu cuerpo es miembro de Cristo, y que estamos unidos a Él por el espíritu, pero no puedes estar unido al Señor como un espíritu si no entiendes o practicas que tu cuerpo es de Él.

El Espíritu Santo vive en tu cuerpo. Cuando te vayas a vestir, pregúntale al Espíritu Santo si le parece. ¿Dónde está el señorío de Cristo si ni le preguntamos si está de acuerdo con la ropa que nos vamos a poner? ¿Dónde está eso que Jesús es Señor? Si ni siquiera lo dejas ser Señor del cuerpo que es su casa. Si eres cristiano y dices que tu cuerpo es de Dios, demuéstralo en la práctica.

En la vida, un día algo te va a motivar a cuidar mejor tu cuerpo. ¿Puede ser un cáncer, presión alta, tu luna de miel, un torneo, un deporte o puede ser Jesús? ¿Vas a terminar cuidando mejor tu cuerpo porque tienes cáncer? ¿Vas a comer bien porque el ácido úrico se salió de sus límites? ¿Vas a hacer ejercicio para evitar un infarto? ¿O vas a mantener tu cuerpo bien para presentárselo al Señor como sacrificio santo, vivo y agradable a Él?

sábado, 20 de junio de 2009

No temas


Vamos a leer Génesis 03:09 …Mas Jehová Dios llamó al hombre y le dijo: Dónde estás tú?… verso 10 …Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo, y me escondí…

Dios en su proyecto hizo un huerto, el huerto del Edén, para que allí se desarrollara una familia, cuando eso se pierde, Dios vuelve a hacer un esfuezo para que todo eso se recupere, y llama a un hombre llamado Noé, ese hombre entiende que debe de hacer un arca, tiene más de cien años de trabajo, pero el propósito era involucrar a toda su familia y las de sus hijos. Cuando usted nota que quieren restaurar el templo, lo hacen por familias, Esdras y Nehemías les llamaban las casas paternas. David quería restaurar la alabanza y las órdenes de cantores estaban organizadas en familias. Jesús dejó una promesa para las familias y dice que el que crea en El, será salvo no solo aquel que crea sino que toda su casa. La visión de Dios es por familias, si usted vino a la congregación disgustado con su esposo o esposa, la visión de Dios es que usted se reconcilie, visión de Dios no es que usted se separe de su cónyuge en la primera pelea, sino que es poder trabajar con sus hijos, con las esposas, con los esposos, aunque sean mal portados, Dios lo que quiere es trabajar por familias. Ahora yo quiero hablarle de una de las herramientas poderosas que el enemigo utiliza para destruir familias, y pareciera a nuestro criterio que este enemigo es muy poderoso, pero yo quiero que usted se de cuenta lo que satanás que el Señor lo reprenda, hizo con la primera pareja, primero le lanzó falsas profecías, si usted se da cuenta en el libro de Apocalípsis es el libro de la profecía completa, porque nos enseña en algún lugar donde un día fuimos derrotados, en ese mismo lugar, el Señor nos va a dar la victoria. Por una profecía vino el desastre para la raza humana, y por el libro de Apocalípsis dice que viene una tremenda bendición para todos aquellos que crean en la palabra de Dios. Sin embargo lo que primero hizo el enemigo en el interior del corazón de esta pareja fue que puso miedo, y el miedo hizo que este hombre ya no quisiera enfrentarse con Dios, al verse pecador y que había fallado, se escondió.

Muchos cristianos hoy en día, al verse pecadores y caídos de la gracia, ya no quieren ni siquiera ir a la iglesia, pero nosotros debemos acercarnos a Dios como estemos, porque fuimos comprados, redimidos y llamados por El, pero el enemigo quiere de esta forma quitarnos la comunión con Dios. Cuando nosotros tropezamos y le fallamos, Dios nos sigue hablando y escuchamos su voz, pero el miedo provoca una sensación equivocada que el enemigo pone y hace que nos alejemos de Dios. En los versículos adelante, el Señor le pregunta parafraseando: “bueno Adán, y eso quien te lo enseñó? Acaso yo te enseñé que cuando tu fallaras, tenías que huir?” pero la Biblia dice: …Si oyeres hoy mi voz, no endurezcáis vuestros corazones como en el día de la tentación… Cuando yo vi que el primer enemigo de las familias es el miedo, me di cuenta que no en vano dice la Biblia que el enemigo solamente vino para robar, matar y destruir, con el miedo se gobierna y se confunde, con el miedo se pierde el huerto. Que terrible ha de ser gobernar por miedo, lo que hace el enemigo es que manipula a los hogares con el miedo, les dice a los hogares: “no le digas tal o cual cosa a tu cónyuge porque va a actuar de esta manera”. El miedo viene a reinar en muchos de las familias cristianas, pero Dios quiere librarnos de esa opresión porque el perfecto amor, echa fuera el temor dice la escritura. Usted tal vez dirá: “pero yo tengo amor”, pueda ser, pero seguramente no esta perfecto, por eso estamos llamados a perfeccionarnos en el amor de Dios.

¿Usted le tiene miedo a algo hermano? Si usted dijo que no, ya mintió, aunque sea a la suegra pero le tenemos miedo a algo hermano amado. Esta anécdota nos puede servir: Pusieron unas peseras grandísimas y las separaron por un vidrio, dentro de sí pusieron en una parte peces muy pequeños y a la par peces grandes, y estos peces no podían ingresar a la pecera donde se encontraban los peces pequeños porque tenía atravesado un vidrio grueso, pero muchos peces pequeños al verlos venir hacia ellos, aunque no podían entrar, se morían del miedo porque pensaban que se los iban a comer.

Mire hasta donde puede llegar el enemigo con el miedo. Dios nos da fuerzas a nosotros que en la Biblia aparecen como la fuerza del búfalo, y lo que hace es que enfrenta el problema, es la fuerza más grande que hay y que te puede acordar los problemas rápidamente, da solución a corto plazo. La fuerza del buey es la del trabajo, hay que trabajar para sustentar a la familia, dice la Biblia que el que no quiera trabajar, que tampoco coma, pero también está la fuerza del águila que no solo es para renovar sino que para tener visión y entender, ver los cuadros de la vida desde otro punto de vista, a veces nos estamos ahogando en un vaso de agua, hay casos tan sencillos que a nuestro parecer son los problemas mayores, pero la vista del águila mira los problemas desde otro ángulo, y por último tenemos la fuerza del caballo, que es el que va a la batalla. Por qué le menciono todo esto? Porque seguramente tienes conflictos en estos momentos que pueden tener lugar en tu matrimonio, en tu escuela o en tu trabajo, pero que tenemos que enfrentarlos hoy para darles una solución. Tenemos que ir con la fuerza del buey y trabajar a través de la palabra, dice la Biblia que no pondrás bozal al buey, si usted trabaja, va a obtener este beneficio.

NO TEMAS A LA ESCASEZ ECONÓMICA

* Leamos Génesis 15 y démonos cuenta juntos de algunos miedos que tenemos que vencer juntos y que se describen en la palabra. Vayámonos al versículo 01 …Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram, yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande… Cuando le dijo Dios a Abram que no temiera? Después de estas cosas, qué cosas hermano? Cual era el temor de Abram? Aquí se habla de que Abram estaba en un valle de la prueba familiar y de pronto él creyó que su Dios no solamente era salvador sino proveedor también, muchos van a llegar a cielo con solo la faceta de un Dios salvador y no proveedor, nuestro Dios es grande y polifacético y tiene muchos ángulos de provisión. Dios envía un rey sacerdote que era el de Melquisedec, y la Biblia dice que se le apareció este rey de Melquisedec enviado de Dios sacó pan y vino y cuando Abram lo recibió y fue bendecido por El, pagó sus diezmos, en ningún momento el sacerdote esperó algo a cambio, el diezmo fue voluntario. Sin embargo, dice que también se le apareció el rey de Sodoma y le dijo: “dame las almas y yo te voy a bendecir”, se da cuenta usted los dos tipos de reyes? Los dos sacerdotes que hay? Quiere decir que Abram tenía un problema, sabía que su Dios lo iba a bendecir, pero tenía un miedo terrible de vivir sobre la tierra sin la bendición de Dios y el miedo le puede provocar a cualquiera buscar otras fuentes que no sean lícitas. Muchos tienen miedo que su pareja los abandonen y en lugar de buscar la voz de Dios, buscan a los brujos porque tienen miedo, hay inseguridad, pero la Biblia dice: “No temas, Yo soy tu escudo” y si Dios lo ha llamado a usted, entonces usted tiene un escudo, caerán a su lado mil y diez mil, pero a usted no van a llegar, y el día que le llegue algo, es porque seguramente Dios lo ha permitido y El mismo le dará la salida a su problema.

* Aparte de tener un Dios proveedor, tenemos un Dios protector, que no se duerme, que nos ve desde arriba, pero yo veo que el temor de este hombre era decir: “Y si Dios no me bendice?” por eso cuando se le apareció el sacerdote de Melquisedec, no le pidió nada a cambio, sino que esperó a ver de qué cosa se despojaba Abram voluntariamente. El enemigo le dijo: “quieres bendición? Entonces dame tu alma y yo te voy a comenzar a bendecir”. La bendición de Dios es que más bienaventurada cosa es DAR que recibir, pero si usted mira que alguien le pide primero y luego le ofrece, eso no es de Dios porque Dios espera que tu te despojes voluntariamente de tus posesiones, las mismas que El te ha dado, nunca va a venir a quitártelas a cambio de algo. No le da temor pensar así?: “ahora que voy a hacer, ya tengo dos hijos y a mi esposa no le ha venido su período mensual, creo que está embarazada, que voy a hacer ahora?”, y lo peor de todo es que van a donde el médico y le da la noticia: “lo felicito señor, va a ser papá nuevamente pero de trillizos”, de la noche a la mañana, tiene un equipo de futbolito. Cuando se vive en tiempo de depresión económica, nos da miedo, pero la Biblia nos enseña que a los que creemos en El, no temamos porque el Señor es nuestro escudo, fortaleza y el que levanta nuestra cabeza, si Dios nos ha llamado, no nos va a hacer falta nada. Cual es la garantía de que sepamos que el Señor es nuestro pastor? Que en el Salmo 23 dice …Jehová es mi pastor, NADA ME FALTARA… estaremos en su mano y El va a hacer que no nos falte nada. No temamos porque si nos dejamos angustiar por el enemigo, no vamos a cumplir con nuestros impuestos y obligaciones, y vas a provocar que te metas en negocios ilícitos, te pueden meter preso, vas a dejar a tu esposa cinco o seis años sola, quien sabe a cuantos vas a contagiar con ese acto, a quienes vas hacer que se pierdan, por eso en este momento tienes que saber algo, Dios quiere que sepa que no debe temer a las finanzas que estamos viviendo en estos tiempos, acuérdese que somos del linaje de Abraham, pertenecemos a Cristo y todas las bendiciones que le prometieron a la descendencia de Abraham nos pertenecen a nosotros, {Gálatas 03:29: …Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa…} {leer en temas matrimoniales: Que no te cambien de nombre} cuando el enemigo mira el miedo que nosotros tenemos a algo, rápidamente nos ofrece negocios ilícitos para salir más fácilmente de nuestros problemas, note la respuesta de Abram en el capítulo 14:22 …Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,… verso 23 …que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abraham… El Dios que te va a proveer, que te va a enriquecer, es el de arriba, dile a tu espíritu y a tu alma que lo crean porque en eso consiste la fe, que fuerza es la que se requiere para que eso se haga efectivo? La fuerza del buey, tiene que ir a trabajar porque acostado todo el día en una hamaca diciendo: “Yo estoy esperando en Dios, tengo la fe de Abram” balanceándose de un lado al otro, no lo va a lograr hermano, usted tiene que tener la fuerza del buey, cuando se levante en la mañana, dele gracias a Dios por su trabajo, disponga su corazón y de buen humor vaya a trabajar con excelencia, no le tema a la mala economía que se pueda estar viviendo, acuérdese que no se ha visto JUSTO desamparado ni su simiente que mendigue pan, pero para eso, tiene que ser justo, no le robe horas al jefe dejando de trabajar, llegue a la hora en punto que le toca entrar, no llegue tarde, si usted es jefe, sea justo con sus empleados, trátelos bien, no sea hostil con ellos, y cuando el Señor mire que usted es justo, va a comenzar a prosperarlo.

Utiliza armas poderosas


Efesios 6:13 por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. 14 estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz; 16 en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. 17 tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu que es la palabra de Dios.

Si como soldados del ejército de Dios queremos tener una vida indestructible y siempre victoriosa, debemos estar siempre vestidos con la armadura de Dios. Cuando no se está en batalla, el uniforme y los zapatos están nítidos, los hombres bien rasurados, el pelo muy bien cortado y peinado, pero cuando se está en la guerra, los zapatos están empolvados, el uniforme sucio, revolcado, se despeinan, les crece la barba, se raspan, y son heridos. Y por esto muchos soldados desertan el ejército. En el aspecto espiritual esto representa a algunos cristianos que al primer “raspón” quieren desertar del ejército de Dios. Deben, sin embargo, entender que mientras estemos en la tierra se va a tener aflicciones y luchas, pero si estamos en Cristo y utilizamos las armas poderosas que Dios nos ha dado, vamos a tener vidas victoriosas. Utilicemos estas armas poderosas que son el cinto de la verdad, la coraza de justicia, las sandalias del evangelio, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del espíritu. Vistámonos con toda la armadura de Dios, para que tengamos toda la victoria, no solo una parte, porque la victoria será a medias. Y aquel que no quiera usar la Armadura de Dios: que descanse en paz. Somos soldados y estamos en guerra, y las batallas se pelean con inteligencia.

Utilicemos toda la Armadura de Dios:

VERDAD

Salmos 51:6 Tú amas la verdad en lo íntimo…

Un buen soldado debe hablar con la verdad, ser ceñido, ser gobernado por la Verdad, y la verdad es Cristo. El hijo hace lo que ve hacer a su Padre y nosotros somos hijos de la Verdad. Hablemos verdad. Hay que hablar siempre con la verdad, porque la mentira es del diablo y todo aquel que la practica es hijo del diablo. El soldado que hable mentira no tendrá autoridad. Dios ama la verdad en lo íntimo.

JUSTICIA

Salmos 45:7 Has amado la justicia…por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.

La coraza es un chaleco de metal que protege los órganos internos más delicados y el que no practica la justicia, cualquier toque en el corazón o en otro órgano, lo va a dañar. Un buen soldado de Dios va a hacer justicia porque ha visto la justicia que ha recibido de su Capitán, El Justo. Y cuando se ama la justicia, Dios unge con un óleo de alegría.

EVANGELIO DE LA PAZ

Salmos 4:8 En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Nuevamente, como buenos soldados de Dios, vamos a calzar los pies, que representan nuestro caminar en la vida, con el Evangelio de la Paz. El evangelio que nosotros anunciamos es el del Dios de Paz que va a poner a Satanás bajo nuestros pies. El evangelio es “Buenas Nuevas” y nosotros debemos estar siempre listos para anunciar las Buenas Nuevas de Paz. Cuando un soldado camine por la vida en paz, podrá dormir y no tendrá temor de recibir malas nuevas porque en Jehová, estará su confianza, quien hasta con sus enemigos lo hará estar en paz.

ESCUDO DE LA FE

Lucas 8:48 Él dijo: -Tu fe te ha salvado; RV95 Salmos 54:7 porque él me ha librado de toda angustia… RV95 Salmos 91:3 Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora.

Este escudo ayuda a apagar los dardos y las flechas que el diablo quiera tirar a nuestro corazón para hacernos dudar de la obra del Señor en nuestra vida. La fe nos va a mantener firmes en todo tiempo. Recordemos de todo lo que el Señor nos ha librado y nos continúa librando. Utilicemos el escudo de la Fe, como buenos soldados de Cristo.

YELMO DE SALVACIÓN

Salmos 23:5…unges mi cabeza con aceite; RV95 Salmos 3:8 La salvación es de Jehová.

Este yelmo o casco nos ayuda a proteger y a defender la cabeza, un órgano vital, de todo ataque del enemigo. Ya somos salvos de ir al infierno y ya obtuvimos la vida eterna por el sacrificio de Cristo, pero hay una esperanza de la Salvación del Señor (de las pruebas, de los ataques, etc.) y esa esperanza de la salvación defenderá el alma de todos los soplos del enemigo. Un soldado no lucharía bien sin una esperanza de la victoria. Un cristiano no podría contender contra sus enemigos, sin la esperanza de la salvación final, de ser llevados en el rapto; y sostenido por esto, ¿A qué le puede temer? Dios unge nuestra cabeza con aceite, nos habilita para realizar la obra que tenemos que hacer, como soldados valerosos de Cristo.

ESPADA DEL ESPÍRITU

Salmos 119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? ¡Con guardar tu palabra!

El buen soldado debe ser diestro con la espada y la espada es la palabra de Dios. Vemos en la Biblia a nuestro Capitán Cristo, que peleó contra Satanás con la espada, porque él es diestro con la palabra de Dios y le respondía al diablo:-escrito está- Revistámonos con toda la armadura de Dios todos los días. Lea diariamente la palabra de Dios y será diestro. El utilizar la espada de Dios va a mantener nuestra vida limpia y victoriosa.

En los Salmos encontramos que David conocía esta armadura de Dios y que siempre la utilizaba para pelear, por eso ninguna maldición funcionó contra él. David tenía una vida indestructible. Tomamos las armas del Espíritu Santo para poder hacer frente y resistir al enemigo, en Cristo somos más que vencedores!

Cree solamente


¡Cree solamente una palabra y recibirás!

Muchas veces, deseamos recibir milagros o favores de parte de Dios y estos no ocurren. Algunas veces éstos no pasan porque no creemos verdaderamente que sucederán.

En ocasiones, somos nosotros los responsables de hacer alguna cosa para recibir nuestro milagro, y este no sucede porque no hacemos nada para poderlo alcanzar.

La primera cosa que debes hacer para recibir un milagro es creer. Las maravillas que hace Dios, ocurren cuando las crees. Si tú eres una persona que esta esperando recibir un milagro, primero debes creer que lo que deseas esta en ti, y confesarlo con tu boca.

Existen personas conformistas, pasivas de fe y de mente. Esa clase de gente cree que las cosas van a venir a su vida sin hacer nada al respecto, y eso no es así. Muchas veces Dios espera que le creamos y que nos esforcemos por alcanzar las bendiciones que Él desea darnos.

En lo personal, pienso que yo no puedo pastorear a esa clase de personas. Yo creo que la iglesia del Señor debe de ser activa. La Palabra de Dios es para la gente que sabe que puede y le cree al Señor. Es para gente que se esfuerza y es valiente.

El Evangelio de nuestro Señor sólo funciona con gente que cree. Jesús no andaba compadeciendo a la gente por el ánimo que tenía, Él no andaba ministrándole la depresión a nadie. Jesucristo hablaba Palabra de fe, y las personas que le creían eran las que le seguían.

Durante años, la gente ha estado adormecida en las iglesias. Pero, en realidad la iglesia de Dios no es para eso, sino para seguir trabajando en Su obra y creer en la Palabra que Dios nos ha dado.

El Evangelio es para la gente que siempre ambiciona tener cosas mejores, no para los que se conforman. Es para personas que cree en un Dios Todo Poderoso.

No es lo mismo leer y conocer lo que la Biblia nos dice, que creer en lo que en ella esta escrito. Pienso que Dios no quiere que si pueblo sea solamente conocedor de su Palabra, Él quiere gente que crea de todo corazón. El Señor no desea tener una iglesia de conocedores solamente. Él quiere una iglesia que le crea. El pueblo de Dios nunca ha sido reconocido por conocedor de la Palabra, sino por creyente de la misma.

La Palabra del Señor en Mateo 15:22-28 dice: “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.”

Este pasaje nos habla de una mujer que padecía de tormentos demoníacos. Ni estamos hablando de una mujer con una enfermedad común y corriente, ella estaba siendo atormentada por demonios. La madre de ella, clamó incansablemente a Jesús suplicando que la sanara. Pero, Él no le hizo caso, no respondió ni una sola palabra a sus súplicas. Muchos de nosotros, de haber esta en su lugar, nos hubiéramos peleado con Jesús en ese momento. Pero, la actitud que ésta mujer tuvo fue diferente, ella insistió hasta obtener lo que pedía.

Aparentemente, lo que sucedía en este pasaje es que Jesús no sentía amor por esa mujer, por eso no le puso atención. Ella caminaba tras de sí pidiendo que sanara a su hija, sin embargo Jesús no le respondía. Además podemos ver que los discípulos le pedían a Jesús porque iba gritando tras ellos. Yo imagino que los discípulos apostaban al comportamiento de Jesús. Ellos supusieron que Jesús la despediría porque no le hizo caso y se acercaron a Él para pedirle que se marchara de ese lugar, en lugar de interceder por ella. Pienso que esta mujer se sentía mal, sin embargo dejó por un lado lo que sentía para poder recibir la sanidad de su hija.

Actualmente, algunas personas tratan de comparar a los Pastores con Jesús, diciendo: “Jesús no hubiera hecho eso. Él me hubiera escuchado en ese momento.” Creen que Dios nunca les haría las cosas que nosotros hemos hecho. En lo personal, creo que muchas veces varias de esas personas, no hubieran aguantado lo que Jesús hizo. Él no puso atención a la mujer cananea la primera vez que le hablo, sin embargo ella insistió a pesar de haberse sentido mal. Es feo que a uno no le presten atención cuando la solicita.

Por lo regular cuando leemos la Biblia, lo hacemos poniendo nuestra atención únicamente a lo que Jesús dijo; rara vez leemos lo que Él hizo. Jesús no era un Pastor o un motivado de gente, Él era el hijo de Dios que vino a morir por amor a nosotros.

La mayor parte de veces la gente cree que para recibir un milagro, alguien más debe de orar por ellos. En realidad eso no es así. El hecho de que tú recibas el milagro que haz estado esperando, no depende de que alguien más interceda por ti, no es cuestión de nosotros los pastores que lo recibas o no. Es cuestión de que tú le creas a Dios.

Hoy en día la gente tropieza cuando sienten que Dios nos les responde, creen que si las cosas no pasan cuando ellos quieren no es la voluntad del Señor que sucedan. Al hacer esto están tomando una actitud equivocada, porque Dios nos manda a esforzarnos para recibir sus promesas.

Generalmente, la gente toma la actitud de pedir algo a Dios, y si no sucede rápido, se queda con los brazos cruzados diciendo: “Que sea lo que Dios quiera…”, en otras ocasiones optan por decir que las cosas no son cómo lo dice la Biblia, ya que en su Palabra el Señor te dice: “Clama a mí y te responderé”. (Jeremías 33:3). Pero, ¿De qué manera estas clamando?

Cuando esperamos recibir una milagro de parte de Dios, debemos pedirlo con fe. El quedarte esperando con los brazos cruzados sin declarar, y sin esforzarte por lo que deseas recibir, denota tu falta de fe. No esta bien aceptarle una respuesta negativa a Dios. Si no te responde a la primera, insiste. La voluntad de Dios no es que pierdas o no tengas las bendiciones que desea darte, sino que tengas la suficiente fe para recibirlas. Si Dios no responde a la primera, insiste para recibir tu milagro.