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viernes, 4 de enero de 2013

USANDO LOS DERECHOS DADOS


Dios es adorado cuando ve a su pueblo
usando los derechos que él les ha
dado a través de su Palabra.

La revelación de la gloria de Dios debe ser la fuente de toda adoración. Regularmente debemos apropiarnos de su gloria, testificando, "Señor,sé que eres santo y justo, y que no le guiarás al pecado. Pero he visto tu gloria. Y sé que no buscas mi destrucción.

"No me condenas en mi lucha. Al contrario, me muestras cuán amante y paciente eres hacia mi. Sé que merezco el rechazo. He fallado tantas veces que debo ser echado a un lado por completo. Pero tu me revelas que eres misericordioso, de tierno corazón!" 

Por tiempos durante mi ministerio, me he abrumado por enemigos que se levantan contra mi. En esos tiempos, sentí la disciplina del Señor como una vara en mi espalda. Recuerdo un tiempo en particular, en que fui calumniado. Otros siervos me preguntaron, "Israel, he oído cosas acerca de ti. Son ciertas? Es todo esto del diablo, o Dios te está hablando?" 

Hasta esa pregunta me ofendió! Después de un tiempo, el dolor emocional me abrumó en sobremanera. Sentí cansancio físico por la batalla. Llegó el momento cuando casi no podía predicar.

Una mañana mi madre tuvo que levantarme de la silla en mi habitación. A mitad de camino a la iglesia le dije que no poda continuar. No podía ver el rostro de otra persona en nuestros servicios que pensara que yo era un farsante. Finalmente clamé, "Señor, qué he hecho para merecer esto? Dónde está mi pecado?" 

Entonces, un día, Dios me dirigió a esta oración de Jeremías: "Castígame, oh Jehova, mas con juicio; no con tu furor, porque no me aniquiles." (Jer. 10:24).

Estas palabras de Jeremías fueron mi oración diaria durante el tiempo de prueba: "Señor, castigame y juzgame si es necesario. Pero por favor no lo hagas con ira! Si escucho una palabra más de ira, me destruiré. Me convertiré en nada. Por favor no me reduzcas al polvo, Señor. Estoy bastante abatido!"

Cada vez que hacia esta oración, el Señor me contestaba, "Israel, si decido corregirte, es porque te amo. Esta prueba no es mi juicio. Soy misericordioso, amante, y paciente contigo. Ahora, estate quieto y ve mi gloria!" Este conocimiento de su gloria me llevó a un lugar de descanso completo. Dios me reivindicó por todos lados.

Amado, una vez tengas esta revelación de la gloria de Dios, nunca temerás que El te corrija con ira. El lleva su vara en manos tiernas y amantes. El nos disciplinará, pero sólo con compasión. El nunca nos hará daño, ni nos echará a un lado. No derrite nuestro corazón en adoración hacia él como el de Moisés? 

Más aún, Dios revela su gloria en Cristo para que la apropiemos! Es nuestro derecho, y el propósito es que lo demandemos. Cuando Pablo dice, "No desecho la gracia de Dios..." (Ga. 2:21), el quiere decir, "No anular la oferta de misericordia de Dios rechazándola!"

Aquellos que realmente adoran a Dios demandan la bendición de sus promesas. Ellos ven la gloria de su amor en Cristo y ellos toman esa gloria, para sanar y establecer sus almas!

jueves, 3 de enero de 2013

CAMPAÑA EN PLAZA DEL PESCADOR


Por invitación de los hermanos de la Iglesia de Dios "La verdad os hará libres", estaré predicando el primer día de campaña! Les esperamos amigos y hermanos!

CAMBIO EN NUESTRA RELACION CON DIOS


El Primer y Predominante Efecto de la Gloria
es un Cambio en Nuestra Relación con el Señor!

Cuando Moisés vio ésta revelación de la gloria de Dios, que él es bueno, amante, lleno de gracia y perdonador rápidamente cayó de rodillas y adoró. "Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y encorvóse;" (Ex. 34:8). En otra versión dice: "adoró".

La revelación de la naturaleza de Dios abrumó a este hombre. El vio cuán misericordioso, y paciente Dios es con sus hijos, incluso con un pueblo terco e idólatra que le había ofendido. Moiss está tan movido por esta revelación que salió de la grieta de la roca, se tiró a tierra y adoró! 

Es importante notar que esta es la primera vez que se menciona a Moisés adorando. Antes de esta revelación de la gloria de Dios, lo encontramos orando e intercediendo, gimiendo y rogándole a Dios por Israel, hablando con él cara a cara. Le oímos cantando alabanzas de victoria al Señor al otro lado del Mar Rojo. Le oímos clamando al Señor cerca las aguas amargas de Mara. Y escuchamos su clamor desesperado a Dios mientras estaba en Rephidim, cuando el pueblo estaba preparado para apedrearlo por no proveer agua. Pero esta es la primera vez que leemos las palabras "Moiss adoró."

Yo creo que este verso dice mucho a la iglesia hoy. Dice que un cristiano puede orar diligentemente sin adorar. Ciertamente, es posible ser una persona que ora mucho y un intercesor y no ser un adorador de Dios. Puedes pedir por tus hijos inconversos, orar por la necesidaded de la iglesia, ser santo y humilde y nunca adorarle verdaderamente!

Ahora bien, no quiero añadir a la multitud de definiciones de lo que significa adorar. Se han publicado muchos libros sobre varias técnicas de adoración. Pero, en resúmen, diré esto: la adoración no puede ser aprendida! Es un brote espontáneo, un acto del corazón lleno por la revelación de la gloria de Dios y su increíble amor por nosotros.

La adoración es una expresión de gratitud. Reconoce como debimos ser destruídos por nuestros pecados, mereciendo la ira de Dios por nuestras fallas y culpas pero al contrario, Dios se acercó a nosotros con una gran revelación, "Aún te amo!"

En ese instante, Moisés no estaba intercediendo por los pecados de Israel. Ni le estaba pidiendo dirección al Señor. El no estaba pidiéndole a Dios un milagro de liberación, poder, ni sabiduría. El estaba maravillado por la revelación de la gloria de Dios!

Moisés podía adorar aunque el no tenía muchas esperanzas para Israel. El sabía que el pueblo estaba expuesto a descarriarse que ellos escondian ídolos traídos de Egipto. Aunque Moisés había convencido a Dios que los perdonara después de su idolatría al becerro dorado, ahora él pensaría, "Cómo podré mantener a este pueblo unido? Por cuánto tiempo soportará Dios su lujuria y murmuración? Hasta cuándo permanecer su paciencia?"

Parecería como si la petición de Moisés a favor de Israel fuera más compasiva que el sentir de Dios por su pueblo. Pero la realidad es que Dios no tenía intención de destruir a su pueblo. Ya él tenía sus promesas en mente para ellos.

Esta era una "prueba de misericordia" para Moisés. El Señor le estaba preguntando a su siervo, "Cómo vas a representarme al pueblo? Seré como un Dios de venganza lleno de juicio? No, yo soy misericordioso, paciente, siempre preparado para perdonar a mi pueblo!"

Esta fue la revelación! Y esto dió paz al corazón de Moisés. Ciertamente, mientras adoraba, comenzó apropiarse de la gloria que Dios le revelaba: "La misericordia de Dios nos guiará! El es paciente y nos perdonará. Qué gloria es esta! Qué consuelo, que esperanza!"

Inmediatamente, Moiss comenzó a orar, "Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y poséenos." (Ex. 34:9).

Este pasaje comprueba que la revelación de la misericordia de Dios es parte integral de la adoración!

martes, 1 de enero de 2013

PIDIENDO UNA REVELACIÓN DE SU GLORIA




Las escrituras dicen claramente que es posible que un verdadero seguidor de Jesús vea y entienda la gloria de Dios. Ciertamente, nuestro Señor revela su gloria a todo aquel que la pide y busca diligentemente. Más aún, yo creo que la revelación de la gloria de Dios equipará a Su pueblo en los días venideros. Pablo declara que esa revelación es "...para edificarlos y darles herencia entre todos los santificados." (Hch. 20:32).

Contrario a la creencia de algunos cristianos, la gloria de Dios no es una manifestación física. No es un sentir de poder que cae sobre ti. Tampoco es una aura sobrenatural o luz angelical. Sencillamente, la gloria de Dios es una revelación de su naturaleza y atributos!

El Señor mismo define su gloria de esta manera en las escrituras. Por lo tanto, cuando oramos, "Señor, muéstrame tu gloria," en realidad estamos orando lo siguiente, "Padre, revélame quién eres." Y si el Señor nos da una revelación de su gloria , es una revelación de cómo El quiere ser conocido por nosotros.

La experiencia de Moisés con la gloria de Dios demuestra esta verdad. El Señor envió a Moisés a libertar a Israel sin haberle dado una plena revelación de quién era el Dios de Israel. El Señor sólo le dijo, "Ve, y diles que YO SOY te envió." Pero El no dió explicación de quien era "YO SOY."

Yo creo que por eso Moisés clamó, "...te ruego que me muestres tu gloria." (Ex. 33:18). Moisés tenía hambre y sed insaciable por conocer quién era el YO SOY, por conocer su naturaleza y carácter.

Y el Señor contestó la oración de Moisés. Primero, El le dijo a Moisés que se escondiera en la grieta de una roca. Sin embargo, mientras Moisés esperaba que apareciera la gloria de Dios, el no vio truenos, ni relámpagos, ni temblor de tierra. Más bien, la gloria de Dios se manifestó en una revelación sencilla:

"Y pasando Jehova por delante de él, proclamó: Jehova, Jehova, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad; Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado,..." (Ex. 34;6-7).

Ahora bien, Dios sólo revela su poder y gloria con un propósito. Así que, cuál fue su propósito? Con toda certeza no fue para darle a Moisés un momento de éxtasis. Y no era para darle un legado, algo que contarle a sus hijos y nietos.

No, Dios permitió que Moisés viera su gloria para que el fuera cambiado por ella! Y lo mismo se aplica a nosotros hoy. Dios nos revela Su gloria para que, al verla, seamos cambiados en su propia imagen!

Hoy, Jesucristo es la imagen de quién Dios es. Cuando nuestro Señor se hizo carne, fue una revelación plena de la misericordia, gracia, bondad y deseo de perdonar del Padre celestial. Dios envolvió toda su naturaleza y carácter en Jesús. Y cualquier revelación de su gloria es para cambiarnos a una expresión de Cristo!

El apóstol Pablo entendió muy bien el propósito y efecto de ver la gloria de Dios. El la apreciaba como poderosa para cambiar al espectador para revolucionar la vida de todo seguidor de Cristo. "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor."(2 Co. 3:18).

Pablo nos dice, "Una vez que recibas esta revelación de la gloria de Dios, el Espíritu Santo abrirá tus ojos para que aprecies más de estos aspectos de naturaleza y carácter. Tendrás una revelación de Dios en aumento, en la forma en que él quiere ser conocido por ti!"

Entonces Pablo dice en un tono mucho más fuerte: "Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento; Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos," (Ef.1:17-18).

Amado, Dios nos quiere decir, "Moisés entendió mi gloria, y ahora quiero que tu la entiendas. Quiero abrir tus ojos por mi Espíritu para mostrarte quién soy. No soy tan sólo un Dios de ira y juicio. Mi naturaleza es amor!"

"Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la largura y la profundidad y la altura, Y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seis llenos de toda la plenitud de Dios. (3:17-19).

Pablo nos dice, "Permite que esta revelación de la gloria de Dios sea tan real para ti que seas arraigado y cimentado en él. Sigue buscándole, estudiándole, clamándole, y apropiándolo en tu vida hasta que la visión de la gloria de Cristo resplandezca en ti! Mientras permanezcas en la palabra, buscando la revelación de su gloria, serás cambiado. Y seguirás cambiando de gloria a gloria!"

"A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús..." (verso 21).